domingo, 22 de marzo de 2015

Brevet 200 - Vicálvaro - Fotocrónica

Esta sería la micro-crónica de la brevet de 200 km convocada por el GDC Pueblo Nuevo saliendo del barrio de Vicálvaro en Madrid. Normalmente es una brevet rápida y poco exigente, pero las malas previsiones meteorológicas hicieron que muchos no se presentaran a la cita. Otros pensamos que era una buena oportunidad para probar nuestro material de lluvia, y así estar preparados para lo que pueda acontecer en pruebas futuras, de mayor dureza y exigencia (sobre todo mental).


Así que unos 50 ciclistas tomamos la salida a las 8 h para internarnos en los valles del Jarama, el Tajo y el Tajuña, bajo una pertinaz lluvia que no llegó a ser muy fuerte pero sólo cesó a ratos.




El Pakefte estuvo representado por varios compañeros que acabamos haciendo la guerra por separado en pequeños grupos. Algunos animando desde sus casas, otros dándose prisa para no mojarse (Roberto y Agus), alguno que sólo hizo la primera parte hasta Aranjuez (Sebas) y algún otro que se incorporó a media ruta para separarse antes del final, regresando a casa por otros caminos (Marcin). 

Puede decirse que el núcleo más numeroso del Pakefte fue el representado por David y Jose, quienes hicieron entrada en meta con 9 horas y 37 minutos de tiempo total, habiendo invertido apenas 1 hora y 15 minutos en el total de paradas de la ruta, lo cual no está mal para los tiempos que solemos marcar, aunque se puede mejorar.

Y como este texto no pretende ser un relato detallado de la jornada (que se resume en mantener el equilibrio sobre el asfalto mojado, especialmente por los adoquines de Aranjuez), ponemos algunas fotos más de la jornada, a modo de fotocrónica:






 Album completo:

martes, 10 de marzo de 2015

Brevet 200 Algete-Atienza 28 de febrero de 2015


Lo primero que llamaba la atención al llegar al polideportivo de Algete es la cantidad de gente que había, no tengo datos, pero calculo unas 100 personas. Del Pakefte nos juntamos 5, Agus, Jose, Marcin, Josu y Jaime. Después del tramite de la inscripción salimos un poco por delante del gran grupo, pero al final de la calle del polideportivo paramos para que nuestros paparazzi hicieran las fotos de todo el grupo, así que acabamos los últimos, excepto Marcin y Josu que no pararon y ya no los vimos hasta mucho después.

Los 60 y pico kilómetros hasta Cogolludo pasaron entre conversaciones con unos y otros, dentro del grupo de los de Pueblo Nuevo, que nos llevaron a buen ritmo esa primera parte de la Brevet. En Cogolludo paramos poco, que era nuestra consigna para esta brevet, pero aún así Agus salió por delante con la excusa de que iba a hacer el molinillo y le cogeríamos pronto. Evidentemente no le cogimos hasta que se paró a esperarnos delante de una ermita muchos kilómetros después. En este tramo el paisaje pasó a ser impresionante, una sucesión de valles en los que entrabamos y salíamos con una sucesión de toboganes que hacen que este recorrido tenga más de 2600 m de desnivel en 214 km (según la organización, Strava daba 2783 m).

A 20 kilómetros de Atienza nos empezamos a cruzar con los que volvían, pero aún así no íbamos mal de tiempo. Llegamos a Atienza sobre la 1 y cuarto, 5 horas justas después de haber salido, sellamos y compramos algo de beber en la gasolinera para no entretenernos y salimos otra vez con Agus por delante. Nada más salir de Atienza tuvimos un tramo con un fortísimo viento en contra que nos recordó que no estaba hecho, quedaban 107 kilómetros por delante y mucho que pelear todavía. Así que allá íbamos, otra vez la sucesión de subidas y bajadas camino de Cogolludo que, aunque esta vez los cogíamos en sentido favorable, a mi se me iban haciendo duras. En este tramo, como en toda la Brevet, tengo que agradecer la compañía, la conversación y la rueda, cuando era necesario, de Jose, que estuvo ahí apoyándome todo el día. En realidad yo no estaba mal pero las subidas las tenía que hacer a un ritmo lento, pero a mi ritmo iba bien. Así que, sin pena ni gloria, llegamos a Cogolludo, donde vimos a Josu y a Marcin, que se iban cuando llegábamos nosotros. Aquí decidimos romper la norma que llevábamos de todo el día de parar poco y tomarnos un bocadillo de calamares, para conseguir llegar de noche, que íbamos pronto ;-)

Después del bocata partimos de Cogolludo de los últimos, o eso nos parecía a nosotros, aunque camino de Algete nos fuimos juntando con unos 20 ciclistas más, aunque con tantos kilómetros era difícil hacer grupo e íbamos en pequeños grupitos. Los últimos kilómetros fuimos encendiendo las luces aunque llegamos a Algete sin ser todavía de noche, a las 7 y cuarto.


En resumen, fue una gran Brevet, probablemente la más dura que he hecho, con una gran compañía, como siempre.


Los números fueron, según mi gps, strava difería ligeramente:

216 km, 9h49m en movimiento, 1h20m de paradas, las medias: 22.0 km/h en movimiento y 19.3 km/h total


Las 6 Tetas de Guadalajara - Edición 2015


Dice la tradición que el primer fin de semana de Marzo, al tiempo que la primavera se preestrena con sus almendros en flor, el Pakefte inicia la temporada oficial con la ruta de las Seis Tetas de Guadalajara, un clásico donde los haya. También es tradición que muchos miembros del Pakefte sucumban a la tentación de hacer kilómetros negros en las diferentes convocatorias apócrifas que se celebran en competencia con la ruta oficial. Por este motivo sólo seis aguerridos pakefteros se dieron cita en la estación de Azuqueca, punto de partida de esta edición de la ruta.

Se diría que un número tan redondo debería haber conducido a un democrático reparto de puntos en los diferentes altos, pero el ansia del globero puede más que la generosidad del randonneur; y así es como cada uno de los puertos se convirtió en una encarnizada lucha por alcanzar la gloria. El circuito se recorrió este año en sentido inverso al habitual, empezando por Guadalajara y Lupiana, para seguir en el sentido de las agujas del reloj, lo cual añadió algo de incertidumbre al resultado final, por el desconocimiento de las vertientes contrarias a las que se solían subir en años anteriores. El motivo de este cambio de recorrido no era otro que permitir romper el círculo y escapar por la esquina suroeste, para llegar directamente a Madrid con un pequeño plus de kilómetros. Así convertiríamos esta ruta en una mini-brevet. Además, la parte final de la ruta incluyó un tramo inédito, sustituyendo la subida al Pozo de Guadalajara por la no menos interesante de Pezuela de las Torres. Un buen hallazgo para futuras rutas.




Y así comenzó la etapa a eso de las 9 de la mañana a las afueras de Azuqueca de Henares, con bastante más frío del esperado, aunque sólo durante la primera hora. A medida que el sol se fue levantando, el calor llegó y la ruta se convirtió en un delicioso paseo primaveral, con momentos que llegaron a ser calurosos en la subida a alguno de los puertos.

Ya en la subida al alto del Sotillo, que corresponde con la cara oeste del tradicional alto de Lupiana, se produjo la primera lucha enconada entre los que iban a disputarse el premio de la montaña durante toda la jornada, formándose una escapada en cabeza que pronto se perdió de la vista de los demás. La victoria de Marcin al sprint frustró el tradicional arreón tempranero de Josu, pero la batalla no había hecho más que comenzar. El frío dejó paso a las buenas temperaturas que nos acompañaron el resto del día. En el alto se unió a nosotros Vicente ("Tito"), un amigo de Sebas que sólo quería compartir un tramo de algo más de diez kilómetros de la ruta. Después se desviaría en dirección a su pueblo.


Tras un apacible paseo por la vega se iniciaba la subida al segundo de los escollos montañosos del día, la Cuesta Pinilla, también conocida como Sitio del Rey, o "la Meralla". La tradición dice que esta subida debe ganarla cada año Juan, usando estrategias de dudosa ética. Pronto se formó una tripleta en cabeza, en la que tiraban con fuerza Marcin y Josu. A menos de un kilómetro para la cima, Josu lanzó un fuerte demarraje que le hizo ganar unas decenas de metros. Marcin, que ya tenía un puerto en su haber, hizo gala de aplomo para obligar a trabajar al tercero en discordia. Jose se vio abocado a salir en pos de Josu, para terminar rebasándolo y adjudicarse la cima, dedicando la victoria al ausente Juan, que esperamos nos acompañe en la próxima.

Josu, con dos segundos puestos, no quería resignarse a ser el perdedor de la jornada, por lo que se lanzó a un vertiginoso descenso hacia el valle del Tajuña, colocándose en cabeza con el firme propósito de vencer en el alto de Valfermoso, la subida más esperada de la jornada. Este cronista no puede confirmar ni desmentir la victoria de Josu en sitio tan ilustre, sólo constatar que cuando llegamos al alto ya estaban allí los demás ciclistas, y que en el bar de Valfermoso tampoco tenían tortilla de patatas este año. Nos conformamos con una tortilla francesa con jamon, mientras que otros se apuntaron al bocata de lomo o incluso de chorizo. Se echó en falta un vegetariano que compensara tales excesos.

Se cree que en la subida a Fuentelviejo venció Josu, para desquitarse de aquel placaje de sillín que realizó Juan Merallo cuatro años atrás, y que le privó de la victoria final en el puerto, pero bien podría haber vencido Marcin. Entre ambos quedó el secreto. La bajada nos descubrió un paisaje precioso, en una espectacular perspectiva, muy diferente de la que solemos disfrutar cuando hacemos el recorrido en el sentido clásico. Una breve parada en el pueblo de Renera permitió la escapada de Marcin, que se adjudicó los puntos en el alto de Renera, consiguiendo así la victoria matemática en la jornada, teniendo en cuenta que el último puerto sería neutralizado y sin asignación de puntos, porque el Pakefte se dividió en dos en el cruce de Aranzueque, no sin antes celebrar la despedida del grupo compartiendo unas barras de auténtico y genuino Turrolate de Priego de Córdoba, conocido como la "poción mágica" del Pakefte.

Mientras Marcin se dirigía hacia el Pozo para volver al punto de partida, los cinco supervivientes se arrastraron por un terreno llano hasta Loranca de Tajuña, antes de afrontar la subida a Pezuela de las [Altas] Torres, que bien podría denominarse "el Angliru de la Alcarria" o algo peor.

Un gabinete de crisis junto a la fuente de Pezuela nos hizo rediseñar lo que sería el resto de la jornada, con notables cambios sobre los planes iniciales. Antonio estaba dando serias muestras de agotamiento, por lo que quería dirigirse al transporte público más cercano. Sebas se ofreció a acompañarlo hasta la estación de tren de Alcalá de Henares. Nos despedimos de ellos y los tres despojos ciclistas que seguíamos empeñados en completar los planes iniciales enfilamos camino de Loeches, por una sucesión de lomas y falsos llanos que no esperábamos... ¿Pero no iba a ser terreno favorable hasta Velilla?

Era domingo por la tarde; en Loeches, Valverde de Alcalá y Torres de la Alameda no había ni un solo bar abierto. Por suerte encontramos una tienda de comestibles situada en un lugar pestilente de Torres, donde se daban cita todos los moteros y fumadores del pueblo. También vino un borracho que salió tambaleándose de su coche, camino de aquella tienda infame, al parecer el único sitio abierto en varios kilómetros a la redonda. Josu se pidió un bocata gigante. Para poder manejarlo tuvo que dividirlo en tres grandes trozos. Pepe y Jose no tenían hambre y esperaron pacientemente mientras veían cómo el sol se iba acercando al horizonte, a medida que Josu avanzaba hacia el final de su bocadillo. Preocupados ante la posibilidad de que anocheciera antes de llegar a Rivas, reanudamos la marcha a un ritmo vivo y conseguimos cruzar el Jarama sin demasiados contratiempos, pese a que el tráfico motorizado se iba incrementando y ya resultaba notablemente molesto.

Los tres supervivientes ascendimos lo más dignamente que pudimos la tradicional cuesta del Cristo de Rivas y entramos a Vicálvaro con luz de día. Una jornada un poco dura pero muy satisfactoria por la distancia acumulada y la inmejorable compañía. Recorrimos unos 150 kilómetros con un promedio de algo más de 19 km/h. No podemos precisar más porque el GPS murió a mitad de ruta. Fue una jornada de ciclismo pakeftero auténtico.


Todas las fotos de la jornada en el siguiente álbum: