domingo, 23 de marzo de 2014

Brevet de 200 km - Algete - 2014


Duro comienzo de la temporada de brevets en Madrid. Los 200 km de Algete parecía que iba a discurrir sin pena ni gloria, pero todos sabemos que las pruebas de fondo siempre tienen alguna sorpresa escondida, y en este caso vino en forma de fortísimo viento, que nos castigó en toda la segunda parte de la ruta, especialmente en los últimos 50 kms, durante los cuales nos arrastramos por la carretera ante la desesperación de ver cómo nuestros cuentakilómetros no avanzaban.


Por delante de nosotros salió Roberto, con intención de hacer una brevet rápida, y lo consiguió, rodando en muchas ocasiones con los ciclistas más famosos del mundillo. También vino David, que rodó con nosotros al principio y después también se fue por delante, aunque volvimos a coincidir con él un par de veces durante la ruta, como consecuencia de las diferentes decisiones que tomamos en las paradas.

Habíamos previsto realizar la ruta en 8:30 horas netas, pero al final nos salió una hora más de pedaleo, y dos horas netas de paradas, lo cual también estuvo algo por encima de nuestras previsiones.


Pero como todos sabemos, una brevet siempre es impredecible, y en este caso, dadas las circunstancias, se puede considerar todo un éxito que cinco de los miembros del Pakefte consiguiéramos llegar agrupados. Todo un éxito para dos debutantes en el mundo randonneur, como son Sebas y Miguel, además de Jaime, que sólo había hecho las brevets de Vicálvaro (mucho más suaves) y una grata experiencia para Marcin y para mí (Jose) por acompañarlos.



Durante esta brevet hemos forjado un nuevo lema para lograr el éxito en las pruebas de larga distancia: Ni hachazos ni exhibiciones. 

jueves, 20 de marzo de 2014


Videocrónica de nuestra participación en la Marcha Cicloturista Internacional Bilbao-Bilbao 2014, celebrada el pasado domingo.

lunes, 10 de marzo de 2014

Las Seis Tetas de Guadalajara, versión 2014



Ayer disfrutamos muchísimo de una nueva edición de las Seis Tetas de Guadalajara, la tradicional ruta del Pakefte, después de haber tenido que cancelarla la temporada  pasada por problemas de agenda. Por fin pudimos devolverla a su lugar natural en la agenda, esto es, el fin de semana anterior a la Bilbao-Bilbao. Fue un placer contar con la compañía de varios incondicionales, entre los cuales destacaba nuestro expatriado Javier, a quien todavía se le percibía cierto acento asturianu que delataba su pasado y raíces.


Buena temperatura en la salida, que hizo que algunos nos descamisáramos en previsión de lo que podría pasar después. En la subida a Chiloeches ya se sentía el solecito, aunque una brisa fresca nos hacía temer algo de frío en la bajada.

Mucha charla y mucha batalla en las subidas, como es tradición. En cada uno de los puntos de la ruta, los más veteranos iban contando la sucesión de anécdotas y ritos que esta ruta tiene para el Pakefte.


En Chiloeches, batalla cerrada por el segundo puesto, exequo entre Mario y Marcin. Como siempre, ganó Josu, emulando al Cid y ganando batallas en su ausencia. Esta vez se corporizó en la figura de un ciclista de azul, que nos adelantó en nuestra salida, fue cogiendo distancia y coronó en la lejanía. Después desapareció y no se le volvió a ver en toda la ruta.


En la subida al alto de Renera se estableció una tertulia tecnológico-laboral que privó a este cronista de registrar adecuadamente los puntos en el alto, que se disputaron en buena lid Mario, Javier y Marcin. Se establece un período de impugnación para posibles afectados por los errores arbitrales.

En la subida a Fuentelviejo se pidió a todos los integrantes del pelotón que se mantuvieran unidos ante las bifurcaciones del camino, y se avisó de la conveniencia de detenerse en el mirador de la iglesia. Sin embargo, un error en la interpretación del GPS arrastró al pelotón unos cientos de metros por el camino equivocado. Momentos de confusión, cuando José dio media vuelta y aprovechó la inercia de la bajada para afrontar las últimas rampas, llegando victorioso al Alto. Una maniobra muy aclamada por los buenos aficionados al ciclismo, pero discutida por la feroz envidia de algunos.


Hasta aquí llegó la generosidad de Javier, que llegando a Valfermoso estiró las orejas y se adjudicó los tres puertos restantes, sin hacer concesiones y sólo disputado por Mario, quien acabó la jornada con el dudoso honor de haber sido "segundo" en todas las subidas.

Destacar que el llano del Tajuña fue superado en pelotón agrupado, con Marcin y José a la cabeza, y una ligera brisa que no sabíamos si soplaba a favor o en contra.

Sin duda alguna, las mayores aclamaciones de la jornada se las llevó el Turrolate de Priego de Córdoba, que cosechó innumerables elogios a pesar de ser de la variedad "cacahuete". Queda pendiente para la próxima conseguir el verdadero y auténtico Turrolate de almendra, que fue declarado vencedor unánimemente por quienes lo habían probado en anteriores ocasiones.


A continuación, un resumen de la jornada en vídeo: